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miércoles, diciembre 02, 2020

PULPOTOMIA Y PULPECTOMÍA


Es frecuente que se visite al odontopediatra y le comente que su hijo necesita una o varias pulpotomia o pulpectomía en dientes temporales (de leche), se realiza cuando la caries ha llegado tan profunda que afecta al nervio o pulpa del diente y le falta bastante tiempo en relizar el recambio.
Se realiza una radiografía para valorar la profundidad de la caries y la afectación de las raíces es cuando se puede plantear cuál es el mejor tratamiento.






La pulpotomía consiste en eliminar parte de la pulpa o nervio del diente, se coloca un material junto con el nervio remanente y se realiza la reconstrucción de la pieza.
Pulpectomía es la eliminación de 2/3 partes de la pulpa o nervio del diente temporal. Se procede a rellenarlo con un material que se reabsorbe (elimina) a la vez que el diente para evitar que interfiera en el defintivo, y se restaura definitivamente.
Tratar el nervio de una muela de leche NO interfiere en absoluto con la futura muela definitiva ya que cada una tiene su nervio.



lunes, noviembre 16, 2020

TIPOS DE PRÓTESIS DENTALES

Cuando faltan dientes, los que están al lado y los oponentes tienden a moverse para el espacio libre provocando todo tipo de desequilibrios en las arcadas dentarias.
También se da la reabsorción (desaparición por absorción por el organismo) del hueso alveolar (hueso esponjoso donde están implantadas las raíces de los dientes).
Para restaurar las funciones masticatoria, estética y fonética, y minimizar los efectos referidos anteriormente, se hace una prótesis dental. 
Se colocan los llamados dientes postizos.
Una prótesis puede ser hecha para sustituir 1 diente, 2 dientes, 3 dientes, y así sucesivamente hasta la totalidad de los dientes. 
Para cada situación existe un tipo recomendado, o varios tipos de prótesis posibles.
Nuestro objetivo es ayudar a determinar la mejor prótesis para su caso. 
La falta de dientes perjudica la dentición.

Clasificación de prótesis dentales
Básicamente existen dos tipos de prótesis dental, prótesis dental removible, el paciente puede retirar y colocar la dentadura siempre que lo desee, y prótesis dental fija, cementada/pegada en la raíz del diente o en las coronas debidamente preparadas.
La prótesis dental fija también puede ser atornillada a implantes.
Sólo el dentista la podrá retirar.
Ambos tipos de prótesis pueden ser parciales o totales.
La prótesis dental fija puede restaurar todos los dientes de la boca si se usan implantes dentales para su fijación. Cualquier tipo de prótesis fija es la prótesis dental más cómoda.




Los implantes dentales se utilizan en casos de pérdida de uno o más dientes cuando se pretende colocar una prótesis fija.
·         Funcionan como las raíces de los dientes naturales.
·         Funcionan como retenedores de la prótesis.

La corona dental es una funda que se destina a reconstruir la corona natural del diente parcialmente destruido.
Implica la existencia de parte de la estructura del diente que se propone reconstruir y al cual será cementada. Cuando no ocurre ésto, la corona puede ser fijada a un implante dental a través de un tornillo o pegada (cementada).
Sólo dos tipos de corona se consideran de calidad, la corona de porcelana fundida en el metal o la corona de cerámica total.


Puente dental es siempre fijo y es un tipo de prótesis destinado a sustituir uno o más dientes, apoyándose en dientes vecinos al espacio desdentado.

Prótesis dental removible - dentadura postiza
Las prótesis removibles (dentaduras postizas) se dividen en parciales y totales (completas).
La prótesis parcial removible, a veces designada por PPR, es normalmente en acrílico pero también puede tener la base en silicona, nylon o tienen una parte metálica llamada esqueleto. 
Los dientes artificiales suelen ser de acrílico. Como el nombre “parcial” indica, se destina a sustituir uno o más dientes pero no todos los dientes.



jueves, octubre 29, 2020

ENFERMEDAD PERIODONTAL Y PATOLOGIAS DEL CORAZON

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en nuestro país



Actualmente, la tasa media se sitúa en 230’5 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. 
A nivel mundial, teniendo en cuenta la información que facilita la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen 17’9 millones de decesos relacionados con patologías del corazón. Se prevé, asimismo, que esta cifra se ve aumentada hasta los 23 millones a lo largo de la próxima década.
La hipertensión, la diabetes, la falta de actividad física unida a una dieta poco saludable, rica en carbohidratos y grasas y baja en verduras, frutas y proteínas, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el colesterol alto son algunos de los principales factores de riesgo para desarrollar una afección cardíaca.
 Sin embargo, ¿sabías que la enfermedad periodontal también tiene una incidencia directa?
La afectación de los tejidos gingivales y de los que dan soporte a las piezas dentales no solo puede producir retracción de las encías, mal aliento y la caída de estas, sino que está relacionada con las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Manteniendo unos buenos hábitos en el día a día, se podrían prevenir entre el 80% y el 90% de las muertes prematuras.
¿Cuál es la relación entre la boca y el corazón?
La inflamación producida por la enfermedad periodontal puede originar una respuesta inflamatoria sistémica. En este sentido, el daño que esta afección provoca en el epitelio favorece el paso de las bacterias orales hacia el torrente sanguíneo. Las sustancias que son liberadas en el resto del organismo pueden deteriorar las paredes de las arterias. Esta situación, a su vez, facilita la formación de placa (ateromas) que pueden taponar las arterias, favoreciendo la arteriosclerosis y la trombosis, originando una patología cardiovascular. Por otra parte, el daño de los tejidos periodontales y la pérdida de dientes aumenta el riesgo de padecer una cardiopatía isquémica.
Ante esta situación, según los datos proporcionados por el Consejo General de Colegios de Dentistas de España, las personas con una enfermedad periodontal presentan el doble de riesgo de fallecer de un ataque cardíaco. Asimismo, también existe una mayor probabilidad de que sufran un derrame cerebral. Por lo tanto, existe una relación significativa entre las enfermedades periodontales y un mayor riesgo de padecer arteriosclerosis, infarto de miocardio y, en general, accidentes cerebrovasculares.
Recomendaciones para prevenir el desarrollo de las patologías periodontales
En España, 8 millones de personas sufren patologías periodontales. De ellas, 2 millones presentan periodontitis en estado avanzado. La higiene bucodental deficiente es una de las principales razones por las que una persona puede desarrollar una enfermedad periodontal. La acumulación de placa bacteriana y de sarro en las zonas interdentales y en la base de las encías provoca la inflamación y el enrojecimiento de estas. Ante esta situación, si la gingivitis no es detectada y tratada por el dentista de forma precoz, puede evolucionar hasta convertirse en periodontitis. Con el paso del tiempo, progresivamente, esta patología afecta al hueso de soporte, originando movilidad e incluso la caída de los dientes afectados.
Para prevenir el desarrollo de las patologías periodontales, es conveniente poner en práctica, diariamente, una serie de consejos:
  • Cepilla los dientes de forma exhaustiva después de cada comida, durante al menos dos minutos. El cepillado debe realizarse siguiendo la técnica recomendada por el dentista, utilizando un dentífrico fluorado.
  • Haz uso del hilo dental y de los cepillos interproximales para limpiar las zonas interdentales.
  • En caso de utilizar prótesis dentales removibles o alineadores transparentes, es importante limpiarlos en profundidad al menos una vez al día.
  • Evita el consumo de tabaco y de alcohol.
  • Sigue una dieta sana y equilibrada, dejando de lado el exceso de azúcar, grasas y productos ultraprocesados.
  • Y, ante todo, visita a tu dentista de forma periódica. Tan solo un profesional puede retirar el sarro de forma segura. Además, en una revisión rutinaria, tu dentista puede detectar los síntomas de cualquier patología bucodental y sistémica y ayudarte a detener su avance.