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martes, junio 12, 2018

MEDICACIÓN Y CARIES


Hay que tener en cuenta cuando consumimos o damos medicación que algunos medicamentos alteran nuestra salud dental, principalmente por dos motivos:

  • Por el contenido en azúcar (sacarosa, dextrosa, fructosa...etc ) .
  • Por los efectos secundarios que acarrean algunos medicamentos utilizados, por ejemplo para el asma, debido a la alteración en la saliva .

El Dalsy,  o el Polaramine (medicación infantil), son algunos de los medicamentos que contienen azúcar.
Se presentan en jarabe, gotas o suspensión y para hacerlo más agradable al gusto, los endulzan generalmente con alguna de estas sustancias, grandes amigas de las bacterias de la boca que ocasionan la caries.
En el caso de enfermedades con infecciones respiratorias como el asma o la rinitis alérgica, se nos presenta la utilización de inhaladores o de medicamentos que disminuyen la cantidad de saliva y por tanto hacen que descienda el Ph en la boca.
Hay medicamentos como los antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos etc, que pueden acarrear que se seque la boca (xerostomía), favoreceindo la aparición de problemas como enfermedad periodontal, halitosis o caries entre otros.

Consejos:

Cepillarse los dientes después de tomar el medicamento, si no es posible enjuagarse con agua.
Tomar la medicación ( si se puede) durante el día, Evitando en la medida de lo posible, administrar la medicación entre horas o antes de irse a la cama o durante la noche.
En el caso de los inhaladores, enjuagarse con agua después de utilizarlo.
Se recomienda beber mucha agua, para mantener la cavidad bucal hidratada.
Lo ideal sería optar por los comprimidos o cápsulas.
Pedir, en la medida de lo posible, medicamentos sin azúcar.


medicamentos y caries








jueves, mayo 31, 2018

QUE ES LA ONICOFAGIA


La onicofagia es un hábito compulsivo  que se desarrolla por nervios, timidez o aburrimiento, para manejar sensaciones de ansiedad, pensamientos, inquietud o bien, podría ayudar a estas personas a manejar su insatisfacción o irritación.
Manifestando estas emociones mordiendose las uñas.
La palabra “se deriva de dos palabras griegas: onyx (“uña”) y phagein (“comer”) .


Para muchas personas es una herramienta para canalizar sensaciones, aunque sea de forma inconsciente.
Se puede conseguir abandonar este hábito, con esfuerzo y algunas pautas.
Tiene consecuencias importantes en nuestra salud bucal, imagen social.

Consejos para dejar de hacerlo:

Voluntad, motivación, no importa que fallemos, que cometamos errores o que pasemos 
en verano entero sin modernos las uñas y al volver al trabajo volvamos al hábito.
Todos los finales son nuevos principios. 
¿Qué hiciste mal la última vez? ¿Dónde estuvo el error? 
Recuerda la sensación de conseguirlo y empieza de nuevo.
En el momento en que tomes la decisión escribe un mensaje positivo para ti, algo que tenga significado y ponlo en un sitio visible. 

Ser consciente
Esto prepara el cerebro y le entrena para detectar los momentos de peligro. 
Primero registra los momentos de morder las uñas. 
Cuando domines ese punto anota las veces que te llevas las manos a la boca (sin morder). Al final el ejercicio solo consistirá en darte cuenta de cuándo piensas en ello. 

Momento adecuado, no cuando tengas un examen o reunión importante…

Una serie de ejercicios prácticos son llevarse la mano a la boca y dejarla a 5 cm. aguantando las sensaciones o morderse un dedo y aguantar 20 segundos.
Si se hace de una forma consciente y como entrenamiento poco a poco nos acostumbraremos a ello y será más fácil identificar las sensaciones que preceden al acto que queremos evitar, mordernos las uñas.

Tener alternativas para ocupar la boca y las manos, por ejemplo:
mascar chicle, jengibre o chupar regaliz, caramelos, etc.. 

Lavarse las manos, usar guantes, esmaltes, ponerse alguna tirita o incluso láminas invisibles evitará la acción. 
Tocar un llavero, una pelota pequeña, un bolígrafo, etc. 

jueves, mayo 17, 2018

DESINFECTAR EL CEPILLO DE DIENTES

Normalmente cuando terminamos de cepillarnos los dientes, aclaramos el cepillo debajo del agua y lo dejamos en su sitio para que se seque solo al aire.
Eso es correcto diariamente, aunque lo conveniente es desinfectar el cepillo una vez  a la semana, aquí os mostramos algunos:

Colocar Agua caliente y vinagre blanco en un vaso, sumergir el cepillo de dientes durante 2 horas aproximadamente, luego aclarar con agua fría y dejar secar.

Con vinagre y bicarbonato de sodio, vierte en un vaso dos cucharadas de vinagre blanco, más dos de bicarbonato de sodio. Mezcla bien e introduce el cepillo dentro.

Desinfectantes específicos, se puede utilizar una vez cada 15 días, los venden en farmacias y algunos grandes almacenes.

Usando Agua hirviendo durante dos minutos.

Otra forma de mantener tu cepillo de dientes limpio y desinfectado es utilizando tu colutorio habitual. Introduce el cepillo de dientes durante una hora en un recipiente con el colutorio que normalmente uses ( puede utilizarse colutorio con clorhexidina).




Consejos para mantener el cepillo de dientes
  • Debes enjuagarlo bien después de su uso. Retira los restos de pasta de dientes de entre los filamentos.
  • No lo tapes, déjalo secar al aire libre y de manera vertical
  • Evita el contacto con otros cepillos. No favorezcamos un “pása la bacteria”
  • Desinfecta tu cepillo una vez a la semana. 
  • Cambia tu cepillo cada 3 meses o antes si has estado enfermo o con un proceso vírico como por ejemplo con un herpes.
  • Y por supuesto, no compartas el cepillo de dientes.